¿Qué ha pasado con el caso de Catalina Giraldo, la joven que pide a la Corte una muerte digna?
Catalina Giraldo, una psicóloga de 30 años que vive en Bogotá, pidió oficialmente a la Corte Constitucional que seleccione para revisión la tutela con la que busca acceder al derecho a morir dignamente mediante asistencia médica al suicidio (AMS), una figura que fue despenalizada en Colombia en 2022, pero que aún no cuenta con reglamentación por parte del Estado.
La solicitud fue presentada este jueves 7 de mayo, fecha en la que vencía el plazo para que ciudadanos, organizaciones y entidades públicas pidieran la selección de expedientes ante la Corte. El caso de Catalina podría ser escogido por la Sala de Selección No. 5 y la decisión se conocería el próximo 28 de mayo. “Mi derecho está siendo vulnerado”, subrayó la joven sobre el caso que la ha tenido en vilo desde hace unos meses.
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Sobre la irrevocable decisión que Catalina tomó en 2025 y que se ha convertido en uno de los procesos más relevantes alrededor del debate sobre muerte digna en Colombia, su verdadero temor es que su caso “se pierda entre cifras y mi lucha sea olvidada”, debido a que podría definir si la asistencia médica al suicidio puede aplicarse realmente dentro del sistema de salud o si seguirá limitada por la falta de regulación.
¿Qué es la asistencia médica al suicidio en Colombia?
La asistencia médica al suicidio fue despenalizada por la Corte Constitucional mediante la Sentencia C-164 de 2022. A diferencia de la eutanasia, en este procedimiento el médico suministra o facilita el medicamento, pero es el propio paciente quien decide administrárselo.
Aunque la Corte eliminó las sanciones penales para los médicos que participen en estos casos bajo determinadas condiciones, el Congreso y el Ministerio de Salud no han expedido reglas claras sobre cómo debe aplicarse el procedimiento. Precisamente ese vacío jurídico es el centro de la tutela presentada por Catalina Giraldo, quien asegura que el sistema de salud ha impedido ejercer un derecho reconocido por la jurisprudencia constitucional.
“Hoy le pido a la Corte Constitucional que seleccione y falle de fondo mi caso porque a pesar de los esfuerzos de esconder lo obvio, la gente intenta suicidarse y muchos lo logran. Si bien algunos de estos suicidios hubieran podido ser prevenidos, muchos otros no necesitaban eso, más bien tenían derecho a ser acompañados”, indicó.
La petición de Catalina a la Corte sobre su muerte digna
Además de la solicitud escrita enviada al alto tribunal, Catalina publicó tres videos en los que pidió directamente a la Corte Constitucional estudiar su caso antes de que, según afirmó, “el vacío institucional” termine haciendo imposible acceder a su derecho a morir dignamente. “Mi dolor es tan difícil de contar como las heridas y cicatrices de mi cuerpo. Mi última oportunidad, y la de muchos otros, es que mi caso llegue a la Corte Constitucional”, indicó en DescLAB, la firma que ha visibilizado su caso.
En uno de los mensajes difundidos en redes sociales, Catalina señaló que su caso no solo busca resolver su situación personal, más bien busca también abrir una discusión más amplia sobre las personas que desean acceder a una muerte digna mediante procedimientos acompañados por el sistema de salud. “Estoy convencida de que el suicidio puede ser un acto protegido, seguro y acompañado. No debe ser un acto violento y traumático ni para la persona que decide quitarse la vida ni para su familia”, expresó en uno de los videos.
También aseguró que durante el proceso su sufrimiento derivado de enfermedades mentales ha sido minimizado y que la falta de reglamentación ha impedido estudiar de fondo su solicitud médica. La Defensoría del Pueblo también pidió formalmente a la Corte Constitucional seleccionar el expediente de Catalina Giraldo por considerar que tiene relevancia constitucional y podría tener impacto en el desarrollo del derecho a morir dignamente en Colombia.
La entidad consideró necesario que el alto tribunal analice las barreras existentes para acceder a la asistencia médica al suicidio y determine el alcance de las obligaciones del sistema de salud frente a este tipo de solicitudes. “La Defensoria del Pueblo también solicitó la selección del expediente por su relevancia constitucional y su impacto en el derecho a morir dignamente”, se lee en un comunicado de DescLAB.
La historia detrás del caso de la joven que pide suicidio asistido
Catalina Giraldo hizo pública su situación en marzo de 2026, cuando contó que había solicitado a su EPS la autorización para acceder a la asistencia médica al suicidio. Según relató, ha sido diagnosticada con trastorno depresivo mayor, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad. También aseguró haber pasado durante años por múltiples tratamientos psiquiátricos, hospitalizaciones y distintos esquemas farmacológicos sin mejoría clínica.
En octubre de 2025 presentó la solicitud formal ante su EPS, Sanitas, argumentando que su condición le producía un sufrimiento incompatible con su idea de vida digna. Sin embargo, la entidad negó el procedimiento señalando que no existían condiciones normativas ni operativas para garantizar su realización de manera segura y legal. Tras esa respuesta, Catalina interpuso una acción de tutela con el acompañamiento del abogado Lucas Correa y la organización DescLAB, buscando que la justicia ordene garantizar el procedimiento.
“Yo he intentado acabar con mi vida y lo he hecho en maneras que han sido impulsivas, que no han tenido el fin que yo deseaba que tuviera, pero eso no me han quitado las ganas de hacerlo. Pero al mismo tiempo tampoco quiero lastimar a mi familia. Entonces yo me he preguntado desde hace un tiempo si hay una forma segura de hacer esto, si hay una forma en la que yo no tenga que hacer esto a escondidas”.
Mientras capotea la angustia que le provoca este permanente estado de incertidumbre, Catalina implora que la Corte revise su caso y escuche su clamor de auxilio. “Tal vez sea muy difícil, pero genuinamente estoy pidiendo ayuda y estoy pidiendo ayuda para mi familia también y estoy pidiendo ayuda porque es muy agotador, porque esto cansa mucho, porque estoy cansada (…) Y si yo he vivido una vida de sufrimiento, de dolor, yo quiero ya no callar y yo ya no quiero esconder esto, porque esconderlo es mucho trabajo”.
VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
NOTICIAS CARACOL
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